Cambio climático

Un futuro mejor solo es posible con un planeta saludable. Mediante el stablecimiento de objetivos de reducción de emisiones y tomando medidas para alcanzarlos, buscamos reducir nuestro impacto en el cambio climático.


Por qué invertimos en el cambio climático

Como el cambio climático es un problema global y complejo, fortalecer la resiliencia contra los efectos negativos exige un esfuerzo cooperativo. Las personas, empresas y gobiernos deben hacer lo que les corresponde para combatir el cambio climático.

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Ayudar a crear una nueva generación de trabajadores del sector de la energía renovable

La crianza de Forrest Wolfe, como miembro de la comunidad de las primeras naciones de Kettle and Stoney Point en Ontario enfatiza la importancia de vivir en armonía con la Tierra.

Además, como estudiante universitario de 21 años, comprende que hallar soluciones a los desafíos medioambientales dependerá de los jóvenes. “Considero que mi generación conoce muy bien qué es lo que sucede en el mundo y los temas medioambientales como el cambio climático, expresó. “Debemos actuar, ya que será nuestra generación la que debe tratar con estos problemas”.

Energía renovable

Con la aprobación de la Ley sobre economía y energía ecológica (Green Energy and Green Economy Actde 2009, Ontario incrementó significativamente la capacidad de la región para la producción de energía renovable. De acuerdo con la investigación realizada por la Asociación de Productores de Energía en Ontario, el progreso que se realizó desde la aprobación de la ley sumó suficiente capacidad generadora de energía como para brindar servicio a más de ocho millones de nuevos hogares, además de la creación de 180,000 puestos de trabajo directos e indirectos en los sectores de la energía solar y eólica. Muchos de estos empleos han beneficiado a las comunidades indígenas. En los últimos ocho años, el crecimiento del sector de la energía renovable creó 15,300 empleos directos para la comunidad indígena canadiense que recibió unos $842 millones por ingresos de empleo.

Forrest ve una oportunidad de hacer realidad su carrera profesional en uno de los sectores industriales crecientes de Canadá, y de vivir conforme a sus creencias. Actualmente, estudia en Fanshawe College en London, Ontario para convertirse en Técnico en Energía Renovable con enfoque en la energía eólica.

Descubrimiento de su vocación

Forrest descubrió su vocación mientras participaba del programa de TREC Education que se centra en crear conciencia sobre carreras que tienen un impacto positivo en el medioambiente. Con el patrocinio de Scotiabank, TREC Education realiza todos los años una serie de talleres y programas para dar a conocer a los jóvenes indígenas las oportunidades que surgen en el sector de energía renovable, fomentar la conservación energética, y mostrarles cómo pueden ayudar en la batalla al cambio climático. El año pasado, 215 jóvenes de las primeras naciones participaron en el programa en Ontario.

Impactos del programa

El programa despierta el interés en este campo profesional en muchos de los participantes. De acuerdo con la investigación de TREC Education, seis meses después de completar el programa, aproximadamente el 65% de los participantes indicaron que estaban “interesados” o “muy interesados” en seguir una carrera en el sector de empleos ecológicos. Forrest expresa que esta respuesta es indicio de los valores medioambientales de sus colegas.

Aun cuando los participantes terminen eligiendo una carrera distinta, Forrest considera que el programa cumple un propósito importante. “Al educar a los jóvenes indígenas, el programa les da la oportunidad de recibir una mejor educación y tener una mentalidad diferente con respecto a los temas globales.”

“Todos podemos ser parte de la solución.”

El número de automóviles y autobuses en las calles de Bogotá, Colombia se ha incrementado de manera sostenida durante el último decenio. Debido a esto, las personas que deben trasladarse de un lugar a otro pasan más tiempo que nunca atascados en el tráfico durante las horas pico, y muchos residentes han tenido que cambiar sus rutinas para compensar el tiempo adicional que se requiere para viajar por la ciudad.

Los efectos del exceso de tráfico

El tráfico denso ha comenzado a tener un serio impacto en varios aspectos de la vida en Bogotá. Las calles con demasiado tráfico impiden que los bienes, servicios y trabajadores lleguen a su destino. Las emisiones de vehículos están afectando la salud. De acuerdo con las Normas de la OMS no es seguro respirar el aire de Bogotá, y muchos ciudadanos están teniendo infecciones respiratorias debido a la baja calidad del aire. Mientras los carros que hacen colas a lo largo de las calles de Bogotá producen más dióxido de carbono, el clima en Bogotá y sus áreas circundantes se vuelve más caliente. Como resultado, varias regiones en Colombia están experimentando un incremento de desastres naturales, como las inundaciones y los desprendimientos de tierra.

Eduardo Bohórquez, un empleado del Banco Colpatria (subsidiaria colombiana de Scotiabank) desde 2010, ha experimentado el tráfico de Bogotá directamente. Su tiempo de traslado a la Torre Colpatria — Colpatria es una torre icónica de 50 pisos en el centro de Bogotá — se ha incrementado drásticamente.

Eduardo explica: “Llegar al trabajo en mi vehículo me toma por lo menos una hora y media y algunas veces incluso dos.

“Llevo dos horas sentado en un vehículo, sin poder ir a ninguna parte, y contaminando el aire”.

Abran el paso a los ciclistas

Afortunadamente, Eduardo tiene una opción ambientalmente responsable. Junto con varios de sus colegas, Eduardo participa en una nueva iniciativa de Colpatria denominada A La Torre en Bici que busca reducir la contaminación y la congestión alentando a más empleados a viajar en bicicleta. En la base de Torre Colpatria (edificio principal de Colpatria), el Banco ha construido un “cicloparqueadero” — o estacionamiento para bicicletas — que brinda servicios diseñados específicamente para personas que se trasladan en bicicleta como Eduardo, incluyendo 160 unidades de cicloparqueaderos seguros y 200 armarios para sus pertenencias personales y duchas que permiten a los empleados refrescarse después de su viaje.

“Transportarse en bicicleta ayuda a mejorar la calidad del aire y combate el cambio climático pues es un medio de transporte que no requiere combustibles fósiles para operar” señala Eduardo. “Y también es bueno para mí. Puedo pasar más tiempo con mi familia. Me toma entre 50 y 55 minutos trasladarme del trabajo en mi bicicleta — casi la mitad del tiempo que me tomaría usar otros medios de transporte. Y puedo decirle que mi energía, salud y productividad han mejorado considerablemente”.

Liderando el cambio

Los efectos de la iniciativa de transporte de Colpatria también van más allá de Eduardo y sus colegas en el Banco. A la Torre en Bici comenzó a replicarse en otras empresas del centro de Bogotá. Unas cuantas empresas han seguido el ejemplo de Colpatria y ahora alientan a sus empleados a ir en bicicleta al trabajo.

Eduardo está viendo más ciclistas durante su viaje: “El hecho de que el edificio de Colpatria sea un ícono de la ciudad nos permite tener notoriedad y dar el ejemplo. Podemos ser un incentivo para que otras empresas tengan conciencia ambiental y un compromiso con la movilidad verde en Bogotá.”

Mejor futuro, mejores condiciones

Para Eduardo A la Torre en Bici es una manera importante en que Colpatria trabaja para forjar un mejor futuro para todos. “El traslado en bicicleta es mejor. Libero mucho estrés con el ejercicio durante mis viajes y siento que soy más productivo con los clientes debido a esto”.

Sin embargo, los beneficios de la iniciativa no son solo a nivel individual, también se extienden a toda la ciudad y a su entorno. “El cambio climático y la calidad del aire son problemas enormes, muy importantes como para que solo una persona o incluso una organización pueda marcar la diferencia. La resiliencia depende de los esfuerzos de cooperación”. La influencia de las iniciativas como A la Torre en Bici de Colpatria van más allá del Banco, ayudando a catalizar los esfuerzos para combatir de manera colectiva el cambio climático y reducir nuestro impacto en el medio ambiente. Eso es lo que esta iniciativa está comenzando a lograr con todas las personas que se trasladan en bici en las calles de Bogotá”.

En Ciudad de México, con más de 21 millones de habitantes (y la población va en aumento), hoy más personas que nunca utilizan un vehículo para movilizarse. Debido a que el transporte público es limitado y a que los centros de trabajo se sitúan en distintas partes de la ciudad, la capital de México es ahora la ciudad con más congestión vehicular del mundo según Tom Tom’s 2016 Traffic Index (índice de tráfico de 2016 de TomTom). Esta congestión está causando un gran problema en la ciudad.

Medidas legislativas

Desde hace décadas, el gobierno mexicano busca reducir la contaminación del aire en la Ciudad de México mediante la legislación, pero ese es un problema complicado. La Ciudad de México está ubicada en un área de gran altitud donde se da una concentración de la contaminación del aire como resultado de la cantidad de vehículos que hay en la ciudad. Además, los científicos han mostrado cómo la tendencia ambiental al calentamiento perjudica la calidad del aire, especialmente en Ciudad de México, donde las temperaturas promedio están aumentando. No se ha podido resolver el problema únicamente con la aplicación de medidas legislativas. En marzo de 2016, el gobierno municipal de la Ciudad de México emitió una alerta debido a niveles peligrosos de concentración de ozono en el aire.

Buscando el lado positivo

Aureliano Arturo García Valenzuela, Director de Crédito Automotriz de Scotiabank México, ve en esa situación una oportunidad: “Tenemos un gran problema con la contaminación y el desplazamiento en la Ciudad de México. Entonces, dijimos: ‘Nuestra ciudad tiene un problema, ¿qué podemos hacer para ayudar?’”.

Esa pregunta inspiró la creación de un plan de crédito de CrediAuto para adquirir vehículos ecológicos.

Como en muchas otras partes del mundo, en México, el precio de un vehículo híbrido o eléctrico es mucho más alto que el de un automóvil tradicional. Sin embargo, el precio del vehículo no es el único costo que se debe considerar. Aureliano explica, “Queríamos crear en la mente del cliente, la idea de que no es tan caro tener un vehículo ecológico, puesto que lo que ahorrará el cliente en las deducciones fiscales y en la compra de combustible, luego de 36 meses, será mayor que el ahorro si compra un vehículo a gasolina”.

Para compensar la diferencia en el costo inicial, el plan de crédito ecológico de CrediAuto ofrece numerosos beneficios a los clientes que desean comprar un vehículo ecológico, como una tasa preferencial y un bono ecológico de reembolso en efectivo. Además del ahorro en la compra de combustible y los incentivos gubernamentales, dicho programa busca ofrecer un mayor acceso a un vehículo ecológico.

Un cambio de actitud

Comprar un automóvil es una decisión financiera muy importante. Muchos clientes no están tan convencidos de comprar un vehículo híbrido o eléctrico debido a su mayor costo. Ahora que la tecnología verde es cada vez más aceptada por todos, Scotiabank tiene una participación fundamental en este cambio hacia un futuro más ecológico, ayudando a que los clientes que estén por decidir qué tipo de vehículo adquirir, sientan más confianza al momento de la compra.

“El futuro del sector automotriz tiende hacia los vehículos eléctricos e híbridos. De aquí a cinco o diez años, los vehículos eléctricos no serán una tendencia, sino lo usual. Vemos una gran oportunidad aquí”, señala Aureliano.

“Por eso, cuando un cliente llama al Banco para solicitar información sobre este crédito o sobre vehículos, resolvemos todas sus dudas. Y respetamos su decisión final, ya sea que opte por un vehículo a gasolina o uno eléctrico”.

"Pero si el cliente muestra un poco de interés en comprar un vehículo eléctrico, le daremos toda la información posible. Le diremos dónde puede recargar su vehículo y cuánta electricidad utilizará si lo recarga en casa. Queremos que esté plenamente seguro de que está tomando la decisión financiera más adecuada”, explica Aureliano.

Hacer que los clientes estén mejor

La actitud de los clientes está cambiando y el crédito ecológico de CrediAuto es una de las maneras que tiene Scotiabank de respaldar su convicción de que cada cliente tiene derecho a estar mejor. Como lo explica Aureliano, el crédito ecológico es una importante forma de servir a los clientes con mentalidad más ecológica. “El cliente que está interesado en comprar un vehículo ecológico desea vivir en un mundo mejor, menos contaminado. Eso es lo que significa para ellos “estar mejor”. Al facilitar el acceso un crédito ecológico, creo que estamos ayudando a mejorar diariamente la vida de los clientes que adquieren vehículos ecológicos”.

Nuestro progreso

Así reducimos nuestro impacto con respecto al cambio climático.